Imperial State Electric (05/03/2011)



Impresionante el show de Mr. Royale y los suyos, una atractiva noche de accion repleta de emociones y rock & roll. Como sienpre sobran las palabras cuando hablan las imagenes. Les invito a visitar el canal MFC en "youtube" para contenmplar el resto, incluyendo el fantastico final con unos invitados de excepcion... 77!!

RHINO BUCKET + ROCK FUCKTORY (Durango Club, 19/02/11)



ROCK FUCKTORY... LAS FOTOS
RHINO BUCKET... LAS FOTOS - LOS VIDEOS

Adler's Appetite + KO Kaine (Durango Club, 15/02/11)


A las tablas de Durango se subía la noche del martes uno de los culpables de aquel inolvidable álbum de los gunners "appetite for destruction (1987), Steven Adler acompañado por una banda de avezados músicos curtidos en mil y una batalla darían un extenso repaso a la primigenia discografia de la banda angelina. Ademas algún coqueteo traducido en la reproducción del "civil war" se mezclaba con el mínimo material nuevo de la banda, así pudimos disfutar del single "alive" instantes antes del delirio final reflejado en dos de los clásicos mas deseados "paradise city" y "welcome to the jungle", aunque un servidor disfruto sobremanera con los endemoniados acordes de "nightrain". Una agitada noche de entrega por parte de un aforo deseoso de emociones fuertes que disfruto, sudo y coreo hasta la ultima nota. Para abrir boca Ko Kaine, una engrasada banda de hard rock quizás demasiado melódico para satisfacer los gustos personales de este humilde cronista, pero de impecable pegada y posicionamiento sobre la escena. Pero como siempre les recomiendo no hacer caso de mis palabras y les animo a usar dos de sus sentidos...

KO KAINE... LAS FOTOS - LOS VIDEOS
ADLER'S APPETITE... LAS FOTOS - LOS VIDEOS

Legenday Shack Shakers (Durango Club, 11/02/11)


Una noche de fuertes emociones, aterrizaban sobre las tablas de la valenciana sala Durango la banda de Nashville Legendary Shack Shakers, estos rednecks eléctricos ofrecieron al respetable alli congregado su consabida formula de rockabilly borrachin y acelerado pasado por el bastardeo propio que la banda de Tennesse imprime en su rodillo sonoro. Rock & roll, punk , country y blues se mezclaban y emulsionaban en una acertada propuesta que su frontman y miembro fundador J. D. Wilkes defiende con vehemencia en cada una de sus entregas, ese demonio de pelo rojo dejo flotando en el ambiente de la sala algunos de los mejores y de los peores momentos de la noche, brillante en su buen hacer al banjo y su todopoderosa armónica pero de comportamiento deleznable con algún sector del publico provocando un capitulo de desagradable crónica al que no daremos mayor relevancia.

Los encargados de romper el silencio fueron la banda de l'horta nord 33 d'envit, un afilado combo de punk rock directo y sin concesiones, velocidad y decibelios para defender un repertorio solvente además de facturar una maravillosa versión del hielo de Morcillo el bellaco.

Así que si me lo permiten, me acogeré a aquello de vale mas una imagen...

Uzzhuaïa (Durango Club, 26/11/10)

Hoy es uno de esos días en los que los vaivenes propios de la cotidianeidad poco o nada importan, uno de esos días en los que te levantas sonriente y derrochando endorfinas, un amago de percepción positiva que permite afrontar los rigores propios del día con la actitud adecuada, qué más da que el reloj que separa lo laboral de lo lúdico funcione con una lentitud desesperante, que mas da perder unos minutos preciosos en el sempiterno atasco de vuelta al redil si al final del día sabes con certeza que te espera una buena dosis de rock and roll, una fiesta que nos serviría para constatar una vez más la buena salud del rock valenciano en general y del fenómeno "Uzzhuaïa" en particular,

Soulbreaker Company (Durango Club, 12/11/10)

Segunda cita en la misma semana con el rock en su estado más puro, si la noche de ayer nos desgañitábamos bajo los mandatos de las consignas de The bellrays y Jesse Malin, la noche del viernes venia cargada aun más si cabe por una adivinable aureola de intensidad. La sala Durango nos ofrecía la posibilidad de disfrutar del apasionado directo de una de las bandas más en forma del panorama nacional, los vitorianos de Soulbreaker Company acaban de firmar el que podría ser sin atisbo para las dudas uno de los discos del año, su flamante "Itaca" tenia parada programada en Valencia y eso es algo que no podíamos dejar pasar.

The Bellrays + Jesse Malin (Wah Wah, 11/11/10)

La noche del once, jueves... al que suscribe no le agradan especialmente las fechas entre semana, este webzine le proporciona a su autor múltiples satisfacciones pero el beneficio económico no es una de ellas, por tanto las facturas hay que pagarlas trabajando por cuenta ajena como el común de los mortales, por ello trasnochar un jueves y madrugar al día siguiente es plato de difícil digestión, máxime cuando uno tiene el alma inquieta y trasnochadora, además de unos compañeros de viaje con espíritu nocturno.

Fatal Smile + Jolly Joker (Japan Rock Club, 23/10/10)

Una nueva cita con el rock and roll en directo más salvaje y descarnado, una nueva cita con un escenario de los que a mí me gustan, de esos en los que te puedes situar tan cerca que notas que los decibelios te atraviesan de arriba abajo, de los que puedes mirar directamente a los ojos de los que están arriba y reflejarte en lo que ellos ven, a veces casi sentir lo que ellos sienten. Aunque esta vez había que hacer kilómetros y transitar la distancia que nos separa de la Japan Rock Club de Vilareal, la cita valía la pena se reunía en un mismo cartel una de las bandas valencianas más activas, los Jolly Jokers, junto a una de los máximos exponentes del rock bastardo sueco, las hordas de mercenarios de sonrisa fatal desembarcaban sus huestes en tierras de Hispania dispuestos a arrasar con todo y someter a todas aquellas almas que tengan la osadía de cruzar sus destinos al sometimiento de su principal arma, su música, un interesante hibrido que siendo generalista y frecuentando la facilidad de la descripción comparativa sería algo así como meter en un mismo recipiente a los Motley Crue más sucios con la etapa más hiriente de Blackie Lawless y sus W.a.s.p. , una noche de dulce sometimiento que si me permiten paso a relatarles a continuación...

En el club hemos tratado en algunas ocasiones de hablarles del fenómeno Jolly Joker, una banda joven, con unas enormes ganas de comerse el mundo y que basan su propuesta en la defensa a ultranza de un genero poco frecuentado por estos lares. Su actitud y su descaro hablan por sí solos sobre las tablas de un escenario, su falta de pudor a la hora de exhibir sus influencias les hace ser invulnerables a la mala critica y con su pasión, sus ganas de divertir y divertirse son capaces de ofrecer conciertos desbordantes de adrenalina que consiguen que esta piedra que todavía está por pulir brille bajo la envidiable luz del merito propio, sin rendir pleitesía a ningún tipo de encorsetamiento estilístico los tíos disfrutan haciendo su trabajo y consiguen transmitir su mensaje incluso a aquellos oídos escépticos fruto del desconocimiento inicial, oídos que finalmente acaban rendidos al persuasivo influjo de estos comodines que destilan Jack Daniels y purpurina.

Hace unas semanas los Jokers abrían para Mama Kin, esta vez para Fatal Smile y próximamente en Madrid para Crazy Lixx, un agitado periplo de colaboraciones con algunas de las bandas suecas más en forma de la escena son una muestra más que significativa de las ganas de trabajar que estos tipos imprimen en su banda, lo abultado de esta agenda ha propiciado que un servidor les haya visto descargar su directo de una manera continuada en los últimos meses, esto sumado a fechas anteriores abriendo por ejemplo para The Quireboys o Adam Bomb permite a este humilde cronista ser testigo de excepción del in crescente desarrollo de este quinteto de psychokillers sobre los escenarios, una evolución escénica que tal vez obtuvo su merecido reconocimiento en la noche del sábado, donde un público en principio distante acabo rendido a los encantadora fiereza de una banda que se comporto sobre las prestigiosas tablas de la Japan como una perfecta maquina de facturar rock and roll.

Un set el de los valencianos que hizo las delicias del respetable y lleno la noche de múltiples flashes deseosos de inmortalizar el recuerdo de una noche en la que una banda muy segura de sí misma presentaba sus credenciales en tierras castellonenses, un set en el que salvando algunos problemas técnicos en el último tercio de su minutaje, se dejo la piel en la defensa de cada pasaje, cada nota, cada riff, cada giro vocal se instalaba en el agitado devenir plagado de parafernalia rockera, carreras y poses se sucedían sin descanso sobre el escenario mientras los Jokers desgranaban su repertorio, algunas canciones de su reciente ep se mezclaban entre nuevas composiciones y algún guiño en forma de cover a las influencias a las que antes hacíamos referencia.

"Big Guns" daba inicio a una partida en la que iban cayendo al suelo algunos de los ases que los Jokers esconden bajo la manga de su propuesta, seguida por "She starts", "Hit the crowd" y de nuevo un cover "My Michelle", aunque no me extenderé esta vez recurriendo a lo microscópico de la disección y simplemente apuntare que el set se completaba con entre otras "God's Kiddin'", "Spit it out", algún cover como "No mercy" y la final "Damage" que ponía el punto y aparte para una banda que como tantas veces he dicho tiene por delante un esperanzador largo recorrido que desde Motherfucker Club contemplamos con agrado instalados en la buena nueva que arrastra la idea de saber que la banda ya está pensando en su primer larga duración, larga vida...

Era el momento en el que la parafernalia se apoderaba de las tablas de la Japan, unos coloridos paneles restaban espacio a un ajustado escenario, además de esconder sospechosamente los amplificadores algo que a un servidor no le agrada en demasía. Mientras se acondicionaba el stage al gusto de los suecos, un publico ávido de emociones fuertes ocupaba apresuradamente posiciones en las primeras filas, todo estaba preparado la apisonadora sueca hacia acto de aparición luciendo un envidiable aspecto plagado de iconografía rockera instalada en el medio camino resultante de un cruce entre los ángeles del infierno y los glammers del Sunset Blvd.

La banda remonta sus orígenes al momento allá por el 95, en el que "Y" su guitarrista formara la banda, inmediatamente fichaje por una discográfica sueca y su primer álbum "Beyond Reality (2002)" , disco producido por Jonas Östman (Yngwie Malmsteen) que les permitiría participar en el New Jersey Metal Meltdown en 2003 y embarcarse en una gira por los EE.UU. A la vuelta a Suecia de nuevo al estudio para concebir "Neo Natural Freaks (2006)" , producido de nuevo por Jonas Östman y mezclado por Stefan Glaumann (Rammstein o Backyard Babies). Este álbum les lleva por el mundo en una gira que incluye Europa, Escandinavia y Japón. En 2007 una nueva formación uniría esfuerzos a "Y" fundador de la banda, Axl al bajo, Blade a las voces y Zteff a la batería grabarían "World Domination (2008)" , última referencia discografica producido esta vez por el legendario Michael Wagener (Metallica, Ozzy Osbourne, Mötley Crüe) quien se hace cargo de las mezclas, desde entonces y con esta formación no han parado de girar y esto fue lo que nosotros presenciamos.

La contundencia de "S. O. B." tema que abre su "World Domination" servía también para abrir los fuegos que Fatal Smile traía preparados esa noche, verdaderamente es una gozada ver sobre los escenarios una banda con tantas tablas y que tiene tan claro como desarrollar su trabajo, durante toda la noche se mostraron compactos como banda, sin protagonismos personales envueltos en un todo que funcionaba con la perfección de la maquinaria escandinava, un engrasado rodillo que lleno la noche de potentes riffs y sublimes momentos vocales, Blade utilizaba su garganta sometiéndola al "mano de hierro en guante de seda", terriblemente instalados en una contagiosa agresividad que elevaba las manos cornudas al aire sometidas al influjo de una muy comunicativa banda, con ganas de agradar y convencer que supo cómo ganarse al ajustado aforo que no excedería las setenta personas, un hecho este que únicamente supongo ya que la irremediable atracción me situaría como casi siempre en una sudorosa, entregada y energética primera línea de fuego.

Así, entre los efluvios resultantes de la potencia del rock metalizado de estos hijos de Odín, se fueron alternando básicamente cortes de sus dos últimas referencias discográficas, ejecutados con una precision quirúrgica pudimos disfrutar de trallazos tales como "Primed & Ready", "Too far down", "Out Of My Head" o el mega hit "Run for you life" que ponía el punto final a un set que tendría dos bises y que se desarrollo con extremada aceptación por parte de un público que se lo paso en grande atendiendo a las consignas vertidas por los suecos en algunas piezas que cito sin respetar el orden de interpretación, "Straight To Hell", "Crash And Burn", "Learn - Love - Hate", eran coreadas sin descanso desde abajo mientras la banda desde arriba se mostraba intratable defendiendo con vehemencia su repertorio, y doy fe de que lo consiguen.

Algunos samplers utilizados por la banda tal vez les restaba algún punto favorable, pero la globalidad del conjunto es tan efectista como efectiva, sometidos al poderoso influjo de incontables arremetidas guitarreras, concisas pero poseedoras de un dinamismo y unos convincentes recursos instrumentales que resultan brutalmente ingeniosos a la par que convincentes, una gran velada de aguerrido rock and roll donde Fatal Smile nos ofreció su particular visión de hacia dónde hubiesen continuado los pasos del Hard Rock ochentero.


JOLLY JOKER







FATAL SMILE







Mike Farris & The Roseland Rhythm Revue (Durango Club, 15/10/10)

Jodeeeeer!! Llevo un buen rato -bueno, todo el día- intentando procesar lo visto y vivido en la noche del viernes, es muy difícil por no decir improbable que pueda describir con palabras todo lo que sentí esa noche, incluso he estado tentado de abandonar por un momento lo barroco de mi verbo para dejar que hablen las imágenes y sobre todo los sonidos construyendo así un puzzle con las piezas sueltas en las que se convierten los videos que como siempre ilustran todas y cada una de mis humildes crónicas.

La lección musical que Mr. Mike Farris nos impartió la noche del quince de octubre fue de las que difícilmente se olvidan, magistralmente acompañado por su excepcional banda "The Roseland Rhythm Revue" compuesta por cuatro músicos y dos tremendas coristas que hicieron las delicias del numeroso público congregado para la ineludible cita con toda una suerte de buenas vibraciones que comenzaron pasadas las doce de la noche cuando Mr.Farris se planto sobre las tablas de la valenciana sala Durango enfundado en una camiseta de la "Motown" dispuesto desde el minuto uno a poner su talento al servicio de su prodigiosa voz, compartiendo con nosotros su personal manera de entender la música, una deliciosa mezcla de blues, soul y gospel que se poso sobre al ambiente y suavemente nos atravesó consiguiendo así congelar el tiempo y hacernos participes de su música, de su magia y conseguir en lo intemporal del momento hacernos un pelín más felices.

Este hombre de piel blanca esconde un alma de negro que pugna sin descanso por salir a través de lo prodigioso de su garganta, cada nota, cada giro vocal que Farris afronta esta impregnado por una poderosa e insondable energía que viene vestida por un delicado manto de elegancia, sus indiscutibles condiciones vocales unidas a su saber hacer encima de los escenarios convierte sus shows en auténticos espectáculos, en alimento para el alma, construyendo con cada nota momentos cargados de feeling y buenas sensaciones fruto de la complicidad con su fantástica banda, que sin desmerecer al bueno de Mike inundan cada silencio con los destellos de su talentoso transitar, todos y cada uno de ellos brillaron con luz propia en la noche del viernes, iluminando una velada triunfante de las que se graban a fuego en la retina, una noche plagada de historias de fe y redención, historias de amor y perdedores que brevemente paso a relatarles.

Antes y en lo breve de este párrafo recordarles que Mike Farris fue cabeza visible de los imprescindibles Screamin´ Cheetah Wheelies, todavía resuena en los silencios de mi cotidianeidad los ecos de aquel "Magnolia (1996)", una caída a los infiernos de las drogas y el alcohol le aparto temporalmente de los escenarios para volver despues en solitario con un álbum en 2002 "Goodnight sun", un disco este que pasaría totalmente desapercibido. En 2007 vería la luz el grandioso "Salvation in Lights", un trabajo plagado de grandes canciones propias y alguna adaptación de cantos cristianos tradicionales, un disco este que afortunadamente para nosotros sonó en directo aquella noche.

Una vez más me tengo que disculpar con la banda encargada de abrir, los norteamericanos tenían ganas de salir al escenario y precipitaron la salida a escena de los encargados de caldear la noche, la banda valenciana "The Go Freaks" cumplió a la perfección con su cometido sometiendo al respetable a una entregada descarga de rhythm’n’blues y eléctrico soul de la que lamentablemente solo pude presenciar sus dos últimas entregas, pese a lo escueto del momento mezclando lo visto sobre las tablas y el grado de aceptación del publico son cita obligada para una próxima ocasión.

Pasadas las doce y haciendo honor a la hora de las brujas que es cuando los momentos de magia adquieren su máximo esplendor la Roseland Rhythm Revue se posicionaba sobre el escenario de Durango e instantes despues un enchufadisimo Mike Farris hacia acto de presencia comenzaban a sonar entonces las notas de "Good news"y fue en ese preciso instante cuando todos los allí presentes fuimos conscientes de que lo que estábamos presenciando seria de una intensidad máxima, de duradero recuerdo y difícil tarea para el resumen, seguidamente sonaría "Oh Mary Don’t You Weep" de su álbum "Salvation in Lights", de impecable factura, de inmediato contagio, una canción de fina textura que servía para elevar exponencialmente el grado de satisfacción.

"Can’t No Grave Hold My Body Down" o "Streets Of Galilee" profundizaban en el repaso del álbum de 2007 y en el computo de buenas sensaciones íbamos anotando las magnificas aportaciones de la pareja de coristas ( The McCrary Sisters) que discretamente sumaban en el haber de la noche con lo "celestial" de sus voces, momento entonces para que sonara un pasaje de fe envuelto en la musicalidad del canto popular tradicional americano "Precious Lord, Take My Hand" en manos de Farris & Cía. sonaba tan envolvente como para conseguir "convertir" aunque solo sea por un instante a un profano en asuntos religiosos como es el que les habla. "Power of love" y la increíble "Sit Down Servant" que aportaba un nuevo guiño al repertorio popular.

“When the circles be unbroken" sonaba gloriosa y daba paso al rhythm’n’blues de "I’ll Take You There" interpretada vocalmente de manera excepcional por el bajista, para que minutos despues sonara "Selah! Selah!", las bondades de esta perla hecha canción se fundía con los desarrollos instrumentales de unos excelentes músicos con los que Farris se desenvuelve a la perfección consiguiendo transmitir y llegar al publico de una manera clara y concisa, con esta pieza se cerraba a priori el cumulo de sensaciones que se había ido formando esa noche. Unos instantes de descanso, un leve intento de procesar todo lo visto y sentido hasta el momento y los chicos de la "Roseland" ya estaban subiendo a escena para regalarnos uno de los momentos de la noche, sonaba entonces "Gypsy Lullaby" a modo de discreto y emocionado homenaje a su banda Screamin´ Cheetah Wheelies, un tema que no identifique y "I’m Gonna Get There" ponían el cierre final a una noche de éxtasis colectivo y donde por un momento nos sentimos completamente felices, gracias a Mike Farris & The Roseland Rhythm Revue...

THE GO FREAKS



MIKE FARRIS







Y ALGUNAS FOTOS MAS....






Jolly Joker + Mama Kin (Durango Club, 09/10/10)

Segunda cita con el rock and roll para este puente de Octubre, segunda oportunidad de disfrutar de un buen directo y segunda visita consecutiva al Durango Rock Club, un hecho este que me hace plantearme la conveniencia de establecer como segunda residencia parte de las dependencias de la sala porque hay que ver la programación que nos han preparado para los meses finales de este 2010 y como este humilde cronista hace suya aquella vieja máxima del "que no te lo cuenten" pues se miden por asistencias las convocatorias, y como siempre de lo que vi... aqui les cuento.

La cita del sábado era (a priori) para disfrutar de la descarga en tierras valencianas de una de las bandas que mejor representan la nueva hornada del rock escandinavo, la banda sueca abandera y reivindica una corriente de corte alternativo en lo musical que intenta devolver parte de la retro esencia perdida pero adaptando esta a los medios y la idiosincrasia actual, dando vida así a una interesante amalgama de sonidos añejos pero actuales al mismo tiempo que consiguieron que con la publicación de su primer y hasta la fecha único trabajo "In the city (2009)" los medios especializado se rindieran ante sus encantos, consiguiendo una plaza en el muy cotizado "Sweden Rock Festival". Pero claro todo lo descrito en estos breves párrafos introductorios es sobre el papel, los galones despues hay que ganárselos sobre los escenarios, hay que demostrar con hechos sobre las tablas los arrestos que cada uno pone en esto del rock business, hay que justificar que detrás de la palabrería hay actitud y los tipos de Mama Kin el sábado demostraron que tienen muy poca, pero para entender esto tendrán que esperar al final de la crónica, porque primero me gustaría hablarles de la parte positiva de la noche, los Jolly Joker.

Los jokers son por meritos propios la punta de lanza del sleazy valenciano, a priori tienen todos los componentes que necesitan para que la maquina funcione a la perfección, imagen, sonido y un comportamiento sobre el escenario que va ganando adeptos y enteros en cada una de sus descargas. Diseccionando lo recién escrito apuntaría que por su imagen perfectamente te los podrías encontrar ilustrando una de esas imaginarias postales de Sunset Strip que habitan en nuestros recuerdos, además en lo definitorio de su sonido podría profundizar añadiendo que pese a que en lo musical transitan terrenos ya descritos con anterioridad imprimen en su planteamiento un marcado estilo propio propiciatorio este para poder reivindicar con la firmeza necesaria su parte del pastel, estos dos factores concluyen en un tercero y definitivo, los tíos se lo pasan bien sobre el escenario y eso de manera inevitable llega de manera clara a las primeras filas, así aunando esfuerzos la locomotora tatuada con un comodín continua su imparable marcha hacia adelante, permitiendo que todo aquel que lo desee participe de su viaje y arrastrando cualquier obstáculo que se plantee a su paso.

El quinteto valenciano se plantaba sobre las tablas del Durango para caldear una noche que se prometía canalla, bajo los acordes de "Scratch" se iniciaban toda una suerte de sortilegios hechos sonido, la acumulación de buenos riffs, los mil y un gestos extraídos de una iconografía rockera definida y reconocible se confundía entre carreras y transiciones que provocaba que los de arriba se divirtieran y los de abajo fijaran su atención mas absoluta sobre lo que allí acontecía, en esas "She starts" sobrevolaba la sala con esa cadencia de corte angelino, "Hit the crowd" pieza extraída de su reciente debut hacia las veces de preámbulo para acometer una versión del "My Michelle" de los GNR que hizo las delicias de los asistentes.

"Before you die" devolvía la atención sobre un repertorio propio que su vocalista reivindicaba una y otra vez, una pieza parte del debut discografico de la banda, de corte killer ideal para defenderla en directo. "Rich raes" (¿se escribe así?) redundaba en el computo de las buenas sensaciones que se respiraban entre acordes y cervezas, dejando paso para un medio tiempo de cariz más intimista tan inherente como necesario en este tipo de propuestas, "God's Kiddin". En ese instante la banda sueca hacia acto de presencia en la sala y se posicionaba en las primeras filas para disfrutar del show de los Jokers que continuaba su imparable recorrido con "No mercy" y "Spit it out" puro sleazy oigan.

"Set the night" nos encaminaba irremisiblemente hacia un final que aun tuvo una última dentellada con "Damage" pieza que abre su antes mencionada carta de presentación en formato ep, -que si les interesa saber mas aquí tratamos hace unas semanas-. Un buen comienzo para una noche que se las prometía, una satisfacción poder ser testigo del crecimiento de una banda que sin lugar a dudas nos proporcionara muchas dosis de rock and roll, una banda de largo recorrido, apuesta de un futuro que están construyendo cimentando la solidez de su presente con buenas canciones y divertidas puestas en escena.



Bien, turno ahora para los suecos, llevo un rato pensando cómo afrontar esta segunda parte de la reseña y finalmente creo que lo más sensato es dividir en dos lo visto la noche de ayer. La primera parte seria la que trata estrictamente el concerniente al apartado musical, es cierto que los escandinavos en general y los suecos en particular no suelen "fallar" en este aspecto. No sé si será el agua que beben o que lo aprenden en los colegios, pero en esto del rock and roll los tíos tiene la lección bien aprendida (en lo musical). La gira en la que la banda está inmersa les está sirviendo para promocionar su fantástico álbum debut, este "In the city" es un refrescante ejercicio de recuperación de sonidos ochenteros, tan rockeros como melodiosos, defendidos con estilo y actitud, aunque con un omnipresente parecido en lo vocal con Paul Stanley que tal vez y desde mi punto de vista en cierta medida lastre la percepción global que se deriva de la escucha.

Bueno, habiendo dejado constancia sobre lo acertado de su discografía hablemos ahora de su directo, es de justicia reconocer que encima de los escenarios la banda actúa y suena perfecta, defienden bien su repertorio y en los primeros compases de la actuación las sensaciones son tremendamente positivas, bajo ese concepto los chicos de Mama Kin fueron desgranando uno tras otro los temas que dan forma a su único disco, así pudimos disfrutar de algunos de sus hits más conocidos, "In the city", "Badge And A Gun" o "Champagne Chicks & Rock 'n' Roll" prometían una noche de emociones fuertes, una noche en que los suecos vendían fuegos artificiales en sus primeras acometidas y que finalmente se quedaría en pólvora mojada a causa de la falta de profesionalidad y la poca actitud que la banda acabaría mostrando finalmente.

No hará falta que les describa el set list que los suecos desplegaron, si usted observa con cuidado la contraportada de su flamante álbum podrá leerlo con exactitud meridiana, Mama Kin se limito a tocar uno tras otro los diez temas de su álbum y retirarse, cuarenta minutos escasos de un concierto el de los suecos de vergonzoso final que dejo al respetable público de la sala con cara de asombro e incomprensión (aunque hubo algún iluminado que aun les pedía autógrafos). Este escueto e incomprensible set dice muy poco a favor de una banda joven que pretende hacerse un hueco en la escena, sinceramente así van por caminos totalmente equivocados por que afortunadamente este tipo de comportamiento negativos son de rápida propaganda y les acabaran pasando merecida factura.

Puedo entender que no tengan más repertorio, pero señores/as hay que trabajarse un set list para los directos, se pueden implementar algunas versiones para prolongar la flagrante falta de repertorio que Mama Kin exhibió esa noche. Es imperdonable esta falta de respeto con el publico allí congregado, con la sala que les acoge y con un escenario que ha servido de anfitrión de algunas noches memorables de rock and roll, unas tablas que no se merecen un comportamiento tan deleznable como el ofrecido por una banda excesivamente preocupada por recordar a los allí presentes donde se ubica su merchandising.

Una noche de sensaciones agridulces, donde los locales demostraron mas tablas y cojones que los visitantes, una noche de directo truncada en cierta medida por el comportamiento absurdo de una banda, Mama Kin, una conducta que resumo en la síntesis de lo acertado en la definición que oí de una de las camareras... "Joder, han dedicado más tiempo a vestirse que a tocar...". Una velada que gracias a los Jokers, gracias a la compañia de los que siempre nos cruzamos en este y otros bolos y gracias al buen hacer de Javi Ramone a los platos acabo de manera mas que favorable, ya me entienden.... ;-)

JOLLY JOKER





MAMA KIN




The Brew + High Rollers (Durango Club, 08/10/10)

Segunda ocasión para ver el potente directo de los británicos en tierras valencianas, como no podía ser de otra manera la sala Durango Rock Club de Meliana se preparaba para recibir una nueva descarga de blues rock eléctrico a cargo de una de las formaciones británicas mas en forma. Su acertada y personal manera de entender el rock va ganando adeptos a marcha forzadas a causa de la buena impresión que desprenden sus directos, una condensación de buenas sensaciones que gracias al boca a boca corre como la pólvora propiciando que el suma y sigue de participación en sus conciertos vaya adquiriendo un incremento exponencial que los de Grimbsby devuelven con creces con una entrega fuera de toda duda mientras destilan por todos sus poros efluvios bañados por una suave brisa que trae hasta ellos parte del legado de Zeppelin, Hendrix, Cream o The Who y que sabiamente pasados por el tamiz de The Brew se transmuta sobre los escenarios en una potente a la vez que explosiva combinación de feeling y virtuosismo difícil de describir y que despues del salto paso a relatarles...

Fiel a la cita del viernes mis pasos y mis destinos pusieron rumbo a la Durango, cuando afrontaba la última curva, la que de una manera un tanto abrupta da paso al polígono industrial de Meliana, la primera sorpresa gratificante de la noche se abría ante mí en todo su esplendor mostrando un elevado número de coches aparcados en las inmediaciones de la sala. Un ir y venir constante de gente hacía presagiar una buena entrada para esa noche, un hecho este que fue confirmado de inmediato al ver colas en la taquilla algo que a priori ratificaba la sensación inicial de que esa noche adquiría el estatus de importante.

Una vez dentro despues de traspasar las puertas rojas que separan mi normalizada vida mortal del particular "cielo" compartido construido a base de alcohol, luces, humo y música en directo los High Rollers estaban ya caldeando ambientes con su propuesta de buen blues cargado hasta los limites por el clasicismo más absoluto, blues de la vieja escuela de impecable factura y que fue sin duda el más acertado de los preámbulos para aquella noche impregnada por una deliciosa atmosfera . De tablas para atrás la sala presentaba un envidiable aspecto, algo más de 250 almas se congregaban deseosas de recibir en primera persona el anunciado choque que los británicos estaban gestando en la intimidad del backstage. Lamentablemente unos repentinos y por suerte temporales problemas técnicos me impidieron captar ninguna instantánea ni ningún video de High Rollers, pero pueden creerme si les digo que el cuarteto sobre las tablas evoluciona con una total, absoluta y resolutiva firmeza, defendiendo con acierto su repertorio y llegando de manera clara y directa a la primeras filas de un público que disfruto en grande con la descarga de la banda y afortunadamente este solo era el primer capítulo de una historia que si me permiten les sigo contando.

Un servidor estaba situado entonces en una de las muy activas esa noche barras, la que está situada junto a la puerta que da acceso al backstage, esta ubicación temporal sirvió para que pudiera contemplar las ganas que el trío británico estaba acumulando ante la visión de un aforo deseoso de verles sobre las curtidas tablas de la Durango. Finalmente Tim Smith insigne bajista de The Brew "pidió" que los encargados de abrir finalizaran con una ultima canción, aunque esta no fue la última vez que veríamos a High Rollers sobre los escenarios esa noche, pero para saber sobre este hecho tendrán que ser pacientes y esperar al final de esta crónica. Sonaban entonces las últimas notas de la pieza final que servía de despedida y mientras los técnicos hacían su trabajo Jason Barwick (guitarra y voz) ya se había enfundado en su guitarra preparado para dejarnos con la boca abierta con su destreza en lo instrumental y su desbordante energía.

Unos minutos despues el speaker presentaba a la banda inglesa que ocupaba sus posiciones sobre tablas entre silbidos, vítores y aplausos de como dije antes un entregado aforo que agolpado sobre las primeras filas vibraba sin que ni siquiera una sola nota hubiese brotado de los instrumentos del trío. La banda embarcada en un apretada agenda de algo más de quince fechas que les llevara por algunos escenarios de nuestro país daba comienzo a su set con el tema que abre su ultima producción discográfica, sonaba en la Durango los acordes iniciales de "Every gig has a neighbour" y automáticamente se desataba la locura colectiva, una excelente catarsis que nos hizo ser testigos de una de las más memorables noches de rock and roll que este humilde cronista almacene en sus recuerdos más inmediatos.

La entrega de The Brew sobre el escenario es incontestable, desde el minuto uno las carreras, los saltos y una inusitada vehemencia se hacía dueña del tempo que el grupo desarrolla, seguramente (sin duda) arrastrados por el run run que provenía de la sinergia del respetable y que llevaba en volandas a los británicos, a la vez que estos ofrecían con entrega absoluta piezas como "Surrender it all" o "Wrong tunes" que provocaban sonrisas, bailes sin freno y una irremisible a la vez que intangible electricidad que impedía a los asistentes relajarse en lo estático, por lo que ayudados por manos en el aire, convulsiones varias y saltos sobre la posición ayudan a elevar la temperatura de la sala muchos enteros.

The Brew dio un extensísimo repaso a su repertorio propio de dos discos (The Joker & A million dead star), un lenta y sudorosa revisión de sus composiciones se mezclaban con continuos guiños a sus influencias más perceptibles, así bajo esa tesitura algunos trazos zeppelianos adornaban una noche en la que Hendrix también tuvo algunas dosis de protagonismo con pinceladas de su "Voodoo chile". "Postcode Hero" o "Break free" aumentaban la carga de profundidad en la que se estaba convirtiendo la noche y daban paso a algunos pasajes de intensidad elevada a la máxima como por ejemplo cuando Barwik abandonaba temporalmente su púa y "armado" con el arco de violín hacia las delicias de los presentes mostrando una vez más su virtuosismo mientras interpretaban "A smile to lift the doubt" un regalo en lo visual y por encima de todo en lo espiritual. En esta sucesión de fragancias llegaba el momento para Kurtis Smith original alma matter de la banda que en 2004 nacía como “Strange Brew” en tributo a los Cream y que más tarde acortaría su nombre, con "Burt's Boogie" llegaba su momento de lucimiento personal mientras el resto de la banda desaparecía del escenario el bueno de Kurt nos ofreció un intenso solo de batería que fue correspondido con vítores desde abajo y que culmino con el consabido lanzamiento de baquetas, aunque el susodicho solo continuase estaba vez con la única ayuda de sus manos que envueltas en un frenesí de ritmos evolucionaban sin descanso.

La pieza que da nombre a su gira y ultima producción "A million dead stars" ponía el acento en el final de su actuación con una sola voz que venía dese abajo y que coreaba como una sola alma el estribillo de los ocho minutos de duración de la pieza. Momento para la despedida, los aplausos, los gritos, el speaker que preguntaba "todavía estáis calientes??" y The Brew que volvía a subirse al escenario para ofrecer un bis que ayudaría a que esa noche se grabe a fuego en el imaginario popular del rock que a veces pasa por Valencia gracias al esfuerzo de gente como los de la Durango, hago mía la reiteración para recuperar una frase de un párrafo inicial y recordar lo memorable de una noche repleta de magia y buen rock.

Pd: Una noche que no tenia ahí su punto final, ya que para despues del bolo de The Brew la sala valenciana tenía prevista un a jam session a cargo de The High Rollers que "amenazaban" con prolongarse hasta que las luces del alba perpetraran la paz que habita en la oscuridad y los focos del escenario. Una jam que lamentablemente no pude presenciar, pero como parece que no va a ser la ultima... tiempo habrá.

Pd2: Donde estaba toda esa gente cuando vinieron Super 400?





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